LAS ELECCIONES INTERMEDIAS, SUS RESULTADOS Y CONSECUENCIAS
Alfonso Valdivia Medina *
Después de la pasada elección vivida en México, es un deber de todo ciudadano ofendido por el dispendio y por los miserables resultados obtenidos, el empezar a organizarnos, con la clara intención de motivar a todos aquello que por diversas causas no votaron, para que en las siguientes elecciones eliminemos en forma pacífica a todos/as los/as actuales políticos, pues ya ha quedado demostrado que existen tres tipos de mexicanos que acuden a votar. Por un lado aquellos que reciben beneficios mezquinos partidarios, y que es lo que conoce como “voto duro” de los partidos mayoritarios, en este mismo grupo hay que incluir a los que apoyan a los partiditos, y que también reciben algunas migajas y favorcitos de estos, que aunque minoritarios, son los parásitos más grandes.
Al grupo anterior, debemos agregar a los mexicanos que en un acto ilógico, -consecuencia probable de un estado de confusión mental-, emitieron lo que creyeron sería un voto de castigo en contra del “gobierno en turno”, obviamente porque ni siquiera se dan cuenta que, lo que favorecieron entre otras tonterías, fue el reposicionamiento de esa estirpe corrupta de priístas largamente conocidos, pero en fin, no se puede evitar que en el conglomerado de la sociedad, existan este tipo de acciones con tintes de oligofrenia por parte de todos aquellos/as que se creen justicieros y descendientes de Chucho el roto, o del Tigre de Santa Julia, y que se caracterizan por una falta evidente de memoria histórica, pero estas acciones no se pueden evitar en el conglomerado de los pueblos, en donde los desmemoriados/as, también votan, y forman una parte del electorado.
Así que ya recuperados de la sorpresa y después del recuento de los daños, existen bases sólidas para saber que más de 57 millones de mexicanos no participaron en esta tragicomedia electorera por diversas causas, bien sea por hartazgo o decepción, aunado al tan mexicano “valemadrismo” que hasta ahora ha caracterizado a las elecciones nacionales. Cabe decir que a los participantes anteriores, hay que sumar los 9 millones de mexicanos que anulamos nuestro voto, lo cual en conjunto nos permite entrever que más del 60 % del total de la población, podemos participar en un movimiento inteligente y fríamente calculado, para erradicar a todos los actuales partidos políticos y a sus corruptos integrantes, sin importar el partido que sea, y sin que tengamos que recurrir a ninguna forma de violencia, ya que lo único que tenemos que hacer, es motivar y convencer a estos mexicanos para que participen, y aunque parece una tarea titánica, no lo será en cuanto corra la voz de estas posibilidades.
Y pareciera que no es necesario recalcar que el priismo se ha caracterizado tooodo el tiempo por la corrupción y sus malos modos de gobernar, pero conviene mencionarlo, ya que esto mismo ha sido la causante de todos los males sociales y nacionales conocidos, pero además este podrido partido, fue el que marcó la pauta que han seguido todos los adeptos a la corrupción, lo mismo panistas que perredistas , reconociendo además que el actual gobierno a pesar de haber sufrido una fractura con algunos sátrapas Foxoides, pues no ha querido perseguir y encarcelar a los que destacaron por incontables abusos durante el “Foxiato”, por incapacidad o miedo, y esto se denomina encubrimiento, sin dejar de reconocer su actual lucha contra los mafiosos, sin importar a que bando o partido político pertenezcan.
Ya enterados de todos estos antecedentes, lo que necesitamos es organizarnos e invitar a participar a esos 60 millones de mexicanos, para que en conjunto hagamos un verdadero proceso electoral democrático, sin violencias, sin marchas estúpidas, sin manifestaciones de acarreados no pensantes, sin compromisos adquiridos por aportación de dinero malhabido, pero sobre todo sin políticos indoctrinados en la corrupción, que por estar tan inmersos en ese proceso de descomposición, están paulatinamente acabando con el país.
Es por esto que parece razonable invitar a participar en este proceso, a algunos personajes del radio y la televisión que se han caracterizado por ser de muchas formas, luchadores sociales, pero con posibilidad de externar sus opiniones reprobando todo tipo de actos de abusos, y esto lo sustento en que sus comentarios son coincidentes con la irritación que produce ir descubriendo cada día a más y más traposos/as, tal es el caso de Lorenzo Meyer, Sergio Aguayo, Denise Dresser, Leonardo Curzio, José Antonio Crespo, Carmen Aristegui, Julio Hernández, Francisco Paoli, Jesusa Cervantes, Jorge Saldaña, Tomás Mojarro, Miguel Ángel Granados Chapa, Rafael Cardona, Miguel Ángel Velázquez, Lydia Cacho y Juan Manuel Valero, entre muchos otros, mismos a los que trataremos de hacer llegar una copia de estas intenciones sanas, y ojalá y algunos/as se den cuenta que esto es cierto y que sin perder sus posibilidades de seguir condenado actos reprobables, colaborarán a seguir creando conciencia social ante la corrupción en la que vivimos.
Algunos de los mencionados por supuesto que han tenido o demostrado afinidad, o militancia con algunos de los actuales partidos políticos, pero eso no les demerita, por el contrario, pues han sabido mantener esa difícil posición de ideas contrarias a la corrupción imperante, y esto precisamente les hace candidatos a participar desde sus trincheras, en principio convocando a participar a los que han caído en apatía, pero además con verdaderas probabilidades de facilitar la lucha para eliminar del querido México, a tantos raterillos inmundos que nos han mal gobernado.
Sin embargo, por fortuna no son los únicos, ya que todos conocemos a algunos hombres y mujeres –no necesariamente comunicadores- que se caracterizan por su ética y honestidad, tanto en el trabajo, como en las escuelas, las universidades y en diversas actividades humanas.
Ahora bien, del mismo modo todos conocemos e identificamos con facilidad a incontables periodistas inmorales y traidores a los intereses de la mayoría de los mexicanos, y esos por supuesto que serán los primeros en tratar de hacer escarnio y atacar estas nobles intenciones de reorganización democrática, pero eso no nos han de afectar, pues esta intención crecerá y será imposible de ser detenida, ya que acogerá en su seno a cualquiera que tenga como idea, y como un ideal, el rescate de nuestro querido país, y como consecuencia el poder integrarnos a un mundo globalizado, pero con similares condiciones de igualdad en cualquier forma de competencia, para los mexicanos.
Del mismo modo todos conocemos a aquellos/as que, aunque no se dedican a la sucia política, son los aduladores y lamebotas, y estos no han de engrosar nuestro movimiento, ya que estas acciones están coludidas con otras formas de corrupción.
Esto es en serio, y va en serio, y lo que ha de favorecer este proyecto, es que ya somos muchos millones, ojo, muchos los millones de mexicanos que estamos saturados por tener que estar soportando a tantos inmundos y malos mexicanos, con todo y sus “cerdiles” consejeros y asesores nacionales o extranjeros, pero traidores a los intereses de los mexicanos, así que lo primero, es dar el primer paso, que después vendrán los siguientes, y si usted es de este grupo de mexicanos honestos y descontento con los actuales manejos de los cerdiles políticos/as, pues únase a nuestro grupo.
Otro punto de suma importancia, será entonces el ir seleccionado de entre la población común y corriente, tanto a los líderes naturales, como a los representantes que conformarán el “Hábeas corpus” de esta organización, que establecerá los principios del exterminio de la corrupción, pero no violenta, sino legal.
Por supuesto que una vez organizados y tomando la fuerza que es inevitable, pues no han de faltar los mercenarios de partiditos infectos minoritarios, que gustan de acercarse para tranzar y mantenerse a flote para seguir de parásitos del presupuesto nacional, y todos estos ni de broma formarán parte de esta estructura nueva, menos aún los acomodaticios y disque independientes que se han caracterizado por haber sido auténticos “saltimbanquis circenses”, que han pululado y traicionado cualquier principio, con tal de no ser sacados de la ubre gubernamental.
En este mismo proyecto, vamos a eliminar al sindicalismo gubernamental y al obrero-patronal, que padece de las mismas infiltraciones corruptas, y del mismo modo se ha de combatir el maltrato de empresarios nacionales o extranjeros acostumbrados a “vilipendiar” y explotar de modo malsano a los mexicanos, pues no debemos de olvidar que el pueblo en su conjunto “tiene hambre”, pero no física, aunque también, pero más allá de esto, buscamos incorporar a todo aquél que tenga hambre y sed de justicia social, pues lo mismo el campesino que el obrero, el burócrata, el profesionista y toda forma de trabajo han sido traicionados, sobre todo ante la enfermiza práctica de colocar a los recomendados, que aunque mexicanos, son habitualmente incompetentes que lesionan todo lo que tocan, pues han emergido de formas varias de tráfico de influencias, o de otras formas de prostitución, pero que finalmente son otras formas de corrupción, en todos y cada uno de los ámbitos gubernamentales, y eso ha dañado el desarrollo general del país.
Otro punto importante, tan sólo como una de las muchas cosas con las que hay que acabar, será el eliminar esos contratos favorecedores y de licencias amañadas, que han dado como resultado la tragedia de la guardería de Sonora, pero que no es más que una puntita del gigantesco iceberg de la corrupción y de miles de engaños y robos en toda estatal y paraestatal, sobresaliendo el caso “Pemex”, pero que son sólo otra muestra de lo que sucede en administraciones fraudulentas, y que han sido hasta el lesivo “Foxiato”, lo que ha caracterizado a todos los gobiernos.
Para uno más de los ejemplos de los daños ocasionados, baste recordar a los priistas que claman que fueron los constructores del “México moderno”, y esto es una verdad a medias, ya que les faltó decir que con lo que hicieron una carretera por ejemplo, o un hospital, se podían haber creado 10 más, si no hubiera mediado de por medio el robo y la complicidad, protegidos finalmente por una impunidad irresoluble. Ese fue, sigue y seguirá siendo su “modus operandi” de construir, sobre todo si regresan los artífices del método priísta, que se ha traducido en un país con enormes diferencias sociales, económicas, culturales y de oportunidades.
Por todas estas razones, es tiempo de participar en un verdadero movimiento nacionalista, y si usted es de los que padece de flojera, desencanto y otras negatividades, pues no lo haga por usted, pero piense un poquito en sus familiares, piense en sus padres, sus hermanos, sus hijos y hasta en sus nietos, que cada vez están más y más segregados, empobrecidos y explotados, sin oportunidades de estudios, padeciendo desnutrición y otros males, además de condenados a vivir en un país que acabará destruyendo las posibilidades de convivencia honorable y pacífica, mientras que cada uno de los actuales “cerdovichs politicus”, se esmera en cómo superar la historia, no de Alí-Babá, sino de los 40 ladrones.
Entonces no permita que la apatía anide en su corazón, porque le va a caer la maldición azteca, que consiste en que por sus venas fluya atole. Participemos como la parte medular de una auténtica democracia, y que viva México en verdad. Alfonso Valdivia Medina, médico mexicano, y únase a los buenos, porque ya nos cansamos de los malosos, y ya empezamos a organizarnos.
* Médico mexicano; para toda correspondencia diríjase a alfonsovivaldia@yahoo.com.mx.