México


PRI, PAN, PRD Y LOS OTROS... QUE SON NEGOCIOS NO TAN CHICOS, ENTRE FAMILIARES, Y HASTA CAPRICHOS


Alfonso Valdivia Medina *

Es sabido que los mexicanos estuvimos durante 72 años, en un país gobernado por el priísmo que se caracterizó por escándalos de corrupción, robos, nepotismo, encubrimientos, saqueos, negocios favorecedores, asesinatos de estado, hermanos y familiares abusivos, además de sustentado en una red de complicidades con sindicatos corruptos, y hasta con el crimen organizado, aunque existan algunos priístas que quieran negarlo u ocultarlo.

Esto propició que una vez hartados, cansados y decepcionados como pueblo en su conjunto, que una mayoría votara por el panismo, sobre todo porque dadas las bravuconadas y habladurías de su candidato a la presidencia, pues parecía que al fin se haría justicia, y hasta algunos creímos que se encarcelaría a todo priista, en especial a los que habían destacado por sus latrocinios y abusos, como fue el caso de todos y cada uno de los expresidentes, exgobernadores, senadores, diputados, presidentes municipales, más todos los que habían fingido y fungido como secretarios de estado priistas, y quizás hasta a algunos familiares de todos estos, que se habían enriquecido en forma supuestamente inexplicable, cosa que no sucedió, ya que el ignorante e incapaz sucesor, permitió, toleró y alentó los mismos abusos que habían acometido los ladrones priistas, pero ahora con otros individuos, pero igual de traidores, mercenarios y abusivos panistas.

Esta misma condición de hartazgo de la sociedad en su conjunto, favoreció que ganara el gobierno del Distrito Federal, un grupo perredista, con las funestas consecuencias que todos conocimos, como el señores de las ligas, amoríos y por lo tanto contratos amañados de una sustituta con un “che” argentino, vacaciones pagadas en “Las Vegas”, aumento del narcomenudeo, incremento de los antros, del ambulantaje y por lo mismo de la piratería, más las conocidas licencias amañadas de construcción en todas las delegaciones perrederas, más mítines y marchas protegidas, toma del paseo de la Reforma, etc., etc., etc. Es decir, las mismas porquerías mostradas por los ladrones y abusivos priistas y panistas, con la agravante de querer engañar al pueblo con discursos falaces, cargados de hipocresías e inmoralidades.

Y del resto de los partiditos enanos, familiares y de caprichitos, ya ni la pena vale hablar, excepto su papel de parásitos y mamadores del presupuesto nacional, sin que hubieran servido más que como una muestra de sus libertinajes, prepotencias, intentonas de negociar con las playas, muchas de las cuales por supuesto lograron, y cosas peores, que son las que les han caracterizado, además de su cinismo y desvergüenza.

Luego vinieron otras elecciones sexenales, no obstante y a pesar de que se continuó el panismo, pues sucedió que el gobierno actual inició una campaña frontal en contra del narcotráfico, que ha sido su bandera para tratar de seguir ostentando el poder, pero cuya administración en principio fingió demencia para perseguir y encarcelar a los ladrones y abusivos del gobierno anterior panista, y que sobradamente sabían que muchos de sus miembros cometieron actos de abusos del poder, lo mismo algunos barbones, que la dispareja pareja del ranchero, o sus hijastros y muchos otros más, que ni siquiera han sido expuestos, y eso se llama en palabras simples: “ENCUBRIMIENTO Y CORRUPCION”.

Y todo esto surge del análisis observado de lo que ha sucedido en las tragicomedias de las alternancias del poder de los llamados partidos políticos, que se autoproclaman de izquierda, de derecha, de en medio, ecologistas, pseudo-democráticos y hasta hipócritamente revolucionarios, por lo menos por lo que han demostrado hasta el día de hoy, que no ha sido sino una continuidad de la parte obscura y negativa del manejo del poder mal entendido, pero que obliga a la ciudadanía a tomar acciones diversas, sin importar que exista una enorme mayoría que ha caído en una apatía inconmensurable, más el pesar de que también existan gusanos traidores y rastreros que han de recibir algunas migajas, por andar haciéndole el juego lo mismo a partiditos miserables, que a los tres partidos mayoritarios de antecedentes de corrupción largamente conocidos e indescifrablemente tolerados.

El proceso para hablar de estas verdades, está directamente relacionado con las vivencias adquiridas a lo largo de nuestra historia reciente, y desde que nos vimos envueltos en la “Revolución Mexicana”, que aunque perseguía equidad y justicia social, la parte nefasta correspondió al surgimiento del partido que se llenó de ladrones, saqueadores, y traidores a esos principios, pero además artífices de una realidad que nos ha colocado entre los países más corruptos del mundo, además de poseedor de una clase en extrema pobreza de más de la mitad de sus pobladores, y que ningún partido ha considerado como prioritario en sus acciones en forma franca, abierta e inteligente, existiendo por el contrario los que piensan en un concepto neo-liberal marcadamente fracasado, mientras otros actúan desde el gobierno con acciones y pensamientos de forma empresarial.

Y conste que no señalo las visiones de un mundo globalizado, porque esta concepción de modernidad, es mal vista y ha caído en descredito, sobre todo por los que quieren o pretenden ocultar lo que sucede en las entrañas de nuestra saqueada y empobrecida nación, como consecuencia de los malos gobiernos, independiente a que se hayan presentado como priístas, panistas o perredistas, con ejemplos al por mayor de deshonestidad abierta, encubierta, valiente o cobarde. De todo esto se desprende por obvio eliminar a todos los parásitos de entrada, luego buscar mecanismos inteligentes para evitar la trampa de la reelección, excepto que vaya acompañada y paralela al encarcelamiento de rateros y abusivos, y así sucesivamente exigir leyes que equilibren lo que hasta el día de hoy ha sido podredumbre y complicidades.

Quizás otra de las acciones que deberemos tomar, será para evitar que llegue a la presidencia próxima, después de la de Felipe Calderón, cualquier tramposo que, o ha sido encubridor de pasadas raterías y abusos de traidores a la patria y al pueblo de México, o pretenda que olvidemos el pasado, y eso no es justo, porque además una verdad absurda e indescifrable, que el pueblo en su conjunto no hace nada, mal sea por miedo o incapacidad, o porque de plano vivimos en una nación en donde dominan los débiles mentales que olvidan con facilidad todas las afrentas que han cometido unos y otros independiente al partido político que los cobije. Con otra agravante adicional, los miserables que brincan de un partido a otro sin considerar sus propios principios, o peor aún, los que han permanecido saltando de puesto en puesto dentro de un mismo partido, pero que no se han conformado con todo lo que han robado, y sin volver a los mercenarios minoritarios que se venden -cual prostitutas mercenarias- al mejor o peor postor, pero que les garantice permanecer de parásitos.

Por todo lo anterior, conviene estar recordando que los actuales partidos políticos están plagados de oportunistas, traficantes de poder, mercenarios, meretrices, homosexuales, ladrones y toda clase de mal nacidos que gustan de infiltrarse a las actuales formas de corrupción política. Lo que es una realidad, es que ya no debemos permanecer inmóviles a toda esta historia repetida y largamente conocida de abusos, porque existe la probabilidad de que estos miopes acaben con nuestra amada patria, y nos veamos o invadidos y/o endeudados materialmente por otro país, en el peor de los casos, o que tengamos que vernos en la necesidad de migrar, como ya lo han hecho millones de mexicanos, hacia otros espacios y otros países en donde en general somos mal vistos, mal tratados, y de muchas formas explotados, además de parecer apestados, por lo que los migrantes legales o ilegales son obligados a permanecer marginados a determinadas áreas de convivencia violenta, dado a que en tales áreas, también han sido invadidas por individuos de diversas nacionalidades que padecen similares condiciones de pobreza, explotación, hambre y gobernados por miopes que tan sólo piensan en intereses mezquinos.

Por esto es que será una obligación analizar, proponer y llevar a cabo lo que deberemos hacer los mexicanos, en principio para eliminar o minimizar a los actuales partidos políticos llamados mayoritarios, y por obvio a los parásitos menores que, aunque en teoría pequeños, maman del presupuesto como pelones de hospicio, y sin ningún beneficio, dicho sea con toda claridad, y después buscar formas inteligentes de participación ciudadana, para tratar de revertir los efectos causados por esta especie de flagelo, o plaga, que casi logra devastar a nuestro querido México. Y conste que dije formas inteligentes, ya que las marchas y manifestaciones organizadas por partidos políticos o por grupos sociales, además inútiles y generadoras del repudio ciudadano, no sirven para nada, excepto para que los participantes crean que ya han hecho su mejor esfuerzo para que las “autoridades” entiendan y modifiquen sus actos, siendo que la verdad es que estas actitudes idiotas no les hacen ni cosquillas, menos les van a crear conciencia y responsabilidad, ya que de lo que más carecen todos los actuales tartufos políticos , es de ética, de honor, de principios y cosas similares.

Peor aún son los tontos y tontas que pretenden hacer mofa o chistes de los abusos de los gobernantes corruptos, mismo que distraen la atención y el pensamiento de los que son o distraídos, desmemoriados y en algunos casos hasta poco inteligentes, pero que en conjunto creen o suponen que por reírse o burlarse de tales actos, se están desquitando de sus frustraciones, y esto no es así, pues lo que se requiere es una participación cada vez más inteligente.

Por todo lo expresado, sumemos acciones tendientes a modificar nuestro corrupto sistema político, para que nosotros y nuestros hijos tengan mejores posibilidades de desarrollo social, cultural, educacional, y económico entre otras cosas, porque si no es así, los apátridas y bandoleros van a provocar actos de rebeldía que pueden condicionar diversas formas de violencias, desde el aumento del robo a mano armada, hasta el enrolamiento por centenares de pobres, en bandas criminales, de secuestradores y del narcotráfico, que son una forma de respuesta a saberse pertenecientes a una cierta condición de poder, las más de las veces cobijados por los cretinos políticos que son “comprables”, como el traidor de Judas, por un poco de monedas, sin desagravio del daño que propician, porque así y de este modo fueron maleducados tanto por los antecedentes de los que les han precedido, como de sus inmorales progenitores, en el caso de que los hubieran conocido.

Finalmente deberemos entender entonces que la alternancia, por lo menos en México, no ha sido sino la alternativa para que roben los que acaban de llegar, mientras que los que ya han robado hasta la nausea, esperan la oportunidad de volver a robar.

Dr. Alfonso Valdivia Medina, que se adhiere a aquello que se dice en Vox populi de: México es del tipo de países en donde la corrupción tiene nombres y apellidos, pero que a pesar de que todos sabemos quiénes son, en dónde viven, o en dónde se han autoexiliado, ningún partido en el poder, ni ninguno de sus representantes ha tenido la hombría, el coraje, el valor, los arrestos, o los hue…. necesarios para iniciar, no un proceso de linchamiento, pero sí un acto de persecución, juicio, encarcelamiento y decomiso de todo lo que se han robado tantos/as y tan largamente conocidos ladrones, saqueadores, apátridas y parásitos mal paridos (abortados).

* Médico mexicano.

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