GANAMOS
Hay capítulos de la historia de México, que aun no se han asimilado y la herencia de los derrotados pretende actuarlos a casi dos siglos de distancia como para mutar el resultado. “ …. la nacionalidad de México se perderá muy pronto si no la salva una intervención europea…” afirmó José María Hidalgo en febrero de 1859. Este diplomático europeizante no dejó pasar la oportunidad intervencionista cuando recibió, en septiembre de 1861, los documentos signados en julio de ese mismo año por el Presidente Juárez decretando la suspensión de pagos a extranjeros.
Para España, Inglaterra y Francia, la invitación que por conducto de Hidalgo y otros conservadores se hacía para frenar la ambición norteamericana de absorber a México y desear “que no vayamos a parar a los Estados Unidos” fue tomada con reservas por las dos primeras potencias y únicamente Napoleón III siguió en el juego, con el resultado que nos es enseñado desde las primera clase de historia y que nos lleva a celebrar con júbilo futbolero la derrota de los franceses en Puebla (5 de mayo de 1862)
El convenio de invasión -Tratado de Londres- suscrito por España, Inglaterra y Francia, pudo ser negociado por la vía diplomática en los términos de las explicaciones de los Tratados de Soledad; Sin embargo un cobro exagerado por parte de la Casa Jecker y sobre todo la información distorsionada de los traidores a la patria, alentó la invasión francesa -los ejércitos ya estaban en territorio nacional desde meses antes- partiendo el Conde de Lorencez -general Charles Ferdinand Latrille- desde Veracruz con dirección a la ciudad de México.
Benito Juárez dispuso la movilización del Ejército de Oriente, con José López Uraga a la cabeza quien posteriormente fue sustituido por el general Ignacio Zaragoza. El 16 de abril de 1862, es una fecha importante, pues el General Juan Prim, anuncia a Zaragoza el retiro de españoles e ingleses; pero tamben le advierte que los franceses no aceptaban los términos de los Tratados de Soledad y exigían el pronto pago.
Desde Orizaba, Lorenzes informa a sus superiores que ya es dueño de México, con sus “seis mil soldados disciplinados” y honrados por una sucesión de importantes batallas en el mundo. Cabe destacar, el acto de traición de Manuel Robles Pezuela al tener arreglos con los invasores. Detenido en Tuxtepec, junto con otros jefes conservadores que lograron escapar de las acciones de José María Arteaga, se burlan y apuestan a que no les fusilarían porque Juárez no daría un héroe a sus enemigos.
Afortunadamente para México, Juárez no era tan ingenuo y como dice el pueblo “muerto el perro se acabó la rabia” Sin personeros del partido conservador, y aun con el desgaste de la batalla en la cual 1,200 enemigos de la república intentan derrotar a Zaragoza -cerca de la iglesia de San Andrés Chalchicomula a las orillas de Atlixco- los vencidos fueron los franceses, fundamentalmente por su soberbia.
En las guerras -violentas o diplomáticas- no todo es blanco y negro, y son muchos los hechos que lo prueban en detalles derivados de la guerra civil de los Estados Unidos, la no ratificación del tratado McLane Ocampo, -consecuencia éste del reconocimiento que los Estados Unidos hicieron del gobierno de Juárez, así como del préstamo otorgado para afrontar la deuda externa- la invasión que duró hasta 1867 –cinco años después de la derrota de Puebla- el forzado peregrinar del presidente Juárez –quien abandonó la ciudad en mayo de 1863, cuando los franceses finalmente llegan a la capital con el apoyo de conservadores influyentes como el caso de Almonte- y en general todo ese periodo de lucha interna que concluye luego de una sucesión de incumplimientos, veleidades, dobles discursos y traiciones. ¿Por qué esa celebración es más importante en los Estados Unidos que en México?
Ahora que la gripa mutada, ha sido el principal factor para coartar derechos tan humanos como el besarse, reunirse y hasta saludarse, habrá quien celebre mañana nuestro pírrico triunfo sobre la potencia gala? ¿Quiénes son, en el concierto internacional, los aliados que a siglo y medio de distancia nos “defenderán del imperio”? ¿Qué parangones podemos encontrar entre los términos de los préstamos del FMI y otras agencias, acordados por los últimos secretarios de hacienda y los que se pactaron por los señores Lerdo de Tejada y Ocampo a mediados del siglo XIX?
Sería pueril negar las condiciones que obligaron a Juárez -sin más apoyo que la legalidad- a ceder a ciertas sugerencias del vecino del norte; pero a final de cuentas su convicción impidió que el tratado fuera ratificado ¿Quiénes, en el México de hoy, se opondrían a cualquier sometimiento internacional desde el senado y otros foros? El gravísimo riesgo de permanecer como país libre se observa cuando ciudadanos mexicanos son privados de su libertad en la China “imperio-comunista” que apenas un día antes de conocer esta violación, había enviado un avión de insumos sanitarios recibidos en la madrugada, por el mismito presidente de la república.
¿Será que el virus de la influenza mutará del HI-NI... al grado de convertirse en peligrosa cepa TRAI-2RES? ¿Qué tan peligrosa es para México una epidemia que prohíbe mítines y señala la posibilidad de hacer campañas políticas en la televisión contra la vigencia de una ley que las limita? ¿De donde surgirá el General Zaragoza capaz de darnos una batalla como la de puebla? En momentos aciagos es difícil reconocer a los enemigos. La historia registra como el segundo héroe del 5 de mayo, al general Miguel Negrete Novoa. Este militar, según convino a sus intereses estuvo unido a las fuerzas conservadoras –incluso fue nombrado general por Miguel Miramón en 1858, luego de oponerse a la constitución de 1857- y finalmente después de la amnistía con que le favoreció Juárez, fue gobernador de Puebla y murió de viejo ¿Estaremos viviendo un “repris” de este capítulo de la historia? ¿Quién es quien? ¿Qué cartas de la baraja tiene China, Europa o Estados Unidos? ¿Somos parte del juego o simple prenda de una partida imperial que ni siquiera entendemos?
* Comunicóloga.