México


LAS SECUELAS DE LA KAKISTOCRACIA


Alfonso Valdivia Medina *

Ni los ineducados y apartados de la verdad
son jamás aptos para gobernar
Platón. La república, Libro VII.

Kakistocracia: El sistema político de los incapaces,
del griego kakistos, que significa lo peor de lo peor.

Fue en la época que dominaba la administración priísta que se fundó el Instituto Federal Electoral (I.F.E.), institución que en principio pretendía darle carácter de “legalidad” a los fraudes que se cometían en forma habitual desde las entrañas de esa maquiavélica maquinaria, por lo que incontables mexicanos creíamos que este podrido partido gobernaría “per saecula saeculorum”. Sin embargo, sucedió que un día surgió un despistado candidato opositor, que pululando en un ambiente de fantasías e irrealidades como consecuencia del prozac que acostumbraba, se puso a pregonar entre socarronerías y bravuconadas, que sacaría a patadas al PRI, de Los Pinos, expresión que nadie hubiese acuñado en su sano juicio, pero que resultó en un eslogan que hacía falta en los oídos y en la mentalidad de millones de mexicanos, que sabedores de la cadena interminable de abusos que habían cometido todos y cada uno de los priístas, decidieron votar a favor de esa especie de “ranchero fanfarrón de insuficiente educación y sin cultura”. Por obvio el IFE tuvo que reconocer el triunfo, más aún cuando el saliente presidente, con apenas el 7 % de las casillas computadas, difundió un mensaje a favor del opositor Guanajuatense, e hijo de gachupina-gringo, y que a muchos nos dejó con la boca abierta, y a los priístas humillados y despojados.

No obstante lo sorprendente del evento, algunos nos dimos a la tarea de tratar de descifrar lo que realmente había ocurrido, como para que un partido que había sido “patiño o palero” habitual de los priístas, hubiese permitido que este individuo, clasificado y calificado -años después- por el Vaticano, como un hombre con trastornos de la personalidad, ocupara la presidencia de México. Presidencia que al final resultó peor, o similar inmundicia a la de los priístas. Por cierto que no corrió a ningún priísta a patadas de Los Pinos, y su desempeñó se caracterizó por abusos del poder, nepotismo, compras frívolas y escandalosas, además de enriquecimiento escandaloso de los hijastros, impunidad, tráfico de influencias, brutal aumento del narcotráfico, pero sobre todo una imagen nefasta, dada la connotada ignorancia del lerdo, ante un mundo globalizado, aunado a otra dolorosa decepción en el ánimo de los mexicanos.

Pero no fue todo, pues de los montones de priístas excluidos, vetados, o resentidos, se generó una disidencia que se agrupó en el P.R.D., y aunque apestados y mal vistos por la ciudadanía, de cualquier modo se vieron favorecidos con la antigua regencia del Distrito Federal (D.F.), transformada en una nueva forma de gobierno, con casi todas las delegaciones a su favor, pero que vino a resultar en la misma melcocha, es decir, sobornos televisados, tráfico de influencias, amén de contratos favorecedores para un “che”, pero amigo cariñoso de una sustituta, miles de licencias amañadas de construcción, permisos para antros, desarrollo del narcomenudeo, diputaciones y senadurías de picapleiteros ignorantes, megapiratería industrial tolerada y protegida, y miles de irregularidades que propiciaron seguidores, pero condicionales.

Otra secuela, fue que tratando de aparentar una especie de democracia, el mismo priísmo favoreció, alentó y subsidió el surgimiento de partidos políticos, que no representaran oposición verdadera obviamente, tal fue el caso de un tipo que se prestó a fundar un pseudopartido, en el que dio claras muestras de protagonismo histriónico, pues más de una ocasión salió a dar discursos a favor de la ecología, vestido como indio chamula, chichimeca, o zapoteca, y que una vez cansado de andar haciéndole al folclórico, decidió heredarle el partido y todos los millones que esto representaba, a su junior, heredero que además de aprovechado, resultó un hábil negociador y traficante de influencias, pues amparado en su partido, efectuó diversas negociaciones mal habidas, y el día que lo evidenciaron en cadena nacional tratando de obtener algunos millones de pesos, por una concesión de playa, solo acertó a decir: “me chamaquearon”. Lo bueno del caso, es que este partido ha sido vetado internacionalmente de otros partidos ecologistas, por sus carencias morales, mientras el llamado “niño verde” se aferra al poder que le confiere su partido, que cuando sea eliminado, perderá –además de millones de pesos- el club de parásitos colmado de amigotes y amiguitas que engrosan las filas de tal aberración política.

A pesar de tan doloroso panorama, y como una consecuencia directa de la corrupción imperante en el querido México, todos descubrieron el poder que representa el IFE, en donde se han gestado los malparidos e inmorales señores feudales ifeños, que además de auto-otorgarse estipendios que ofenden y lastiman al obrero, al campesino, al maestro, al policía, al militar, y a cualquier mexicano promedio, son indudablemente una muestra más de los males sociales que han propiciado los ineptos, inmorales, e impreparados políticos. Políticos no tan sólo priístas, sino de todos los partidos, que prometen en ridículos discursos de campaña, cosas que nunca han de cumplir, en esta nación que subsiste en perpetua miseria, y en donde cada día se incrementa lo que ha dado en llamarse la pobreza extrema, que no es otra cosa que la diferencia entre apátridas saqueadores, y un pueblo que en conjunto ha sido despojado de casi todo.

Lo imperdonable es que una vez que llegan a puestos en los que se transforman en “intocables”, dadas las complicidades y acuerdos en lo obscurito, o a plena luz del día, de todos, absolutamente todos los viejos o actuales políticos, -responsables de la Kakistocracia-, se dan a robar a lo descarado, o de plano no hacen nada que no les represente negocios, aunque también existen los/las que gustan de hacerse publicidad en las televisoras mexicanas, haciendo creer que sus promesas de campaña están siendo cumplidas. Lo que no enseñan nunca, son los enormes beneficios económicos que obtienen por tales obras, más aún desde que todo mexicano sabe que, si cualquiera desea surtir, construir o servir al gobierno en cualesquiera de sus niveles, lo primero es corromper y corromperse.

Sin embargo, esto no es lo peor, lo peor es que desde la fundación del priísmo, responsable directo de la ya mencionada “kakis” y salvo honrosísimas excepciones, nunca ningún político, se ha dado cuenta del daño que han hecho y que hacen a la nación, a la patria y sobre todo al futuro de los mexicanos, que queramos o no, y nos guste o no, estamos viviendo en un mundo globalizado, que observante del desarrollo de cada día, en forma paulatina va excluyendo a los países y gobiernos tramposos, sobre todo a los que para colmo están siendo tolerantes con sindicatos colmados de líderes también corruptos, y ejemplos también tenemos por doquier. Líderes sindicales que han venido a conformarse en guetos impenetrables, y que del mismo modo que los políticos, lo único que les interesa es robar y enriquecerse, demostrando su poder, su ignorancia y su estupidez, a través de ridículas manifestaciones y huelgas, que únicamente espantan a las inversiones internacionales, que de plano prefieren mudarse a países que no entorpezcan el desarrollo industrial, mientras los corruptos y miopes se regodean en las migajas que obtienen.

Migajas que por obvio no son migajas en sí, y que representan jugosos ingresos para algunos tramposos/as, pero que evitan la probabilidad de equilibrio social, y de un reparto razonable de la riqueza. Por todo esto, invite amablemente a los suyos, para que acudan a votar, pero por esta ocasión sugiérales que tachen toda la hoja, o si quieren que la llenen de recuerdos familiares para todos los candidatos/as, pero demostremos que estamos organizándonos, para que toda esta runfla de tramposos modifique sus actos. Del mismo modo conviene insistir en que si estamos organizados, lograremos, además de erradicar a los partidos minoritarios, como los heredados, o los de creación reciente con capitales promovidos por la arrogancia de una pseudo-líder magisterial, quizás algún día nos volvamos una nación competitiva, y no sólo en economía, salud y tecnología, sino a la mejor en deportes como el del futbol, que tanto apasiona, entretiene y estupidiza a las masas, o en las Olimpiadas, atrapadas en otras formas de corruptelas. Pero hay que votar y convencer a los nuestros de participar.

Finalmente y mientras no se modifique la globalización, que en sus entrañas es una forma de salir los capitales e inversionistas, hacia países en los que se explota y paga menos a los obreros, no podremos pensar ni remota-mente en desglobalizarnos, si no acabamos antes con los actuales partidos políticos y sus engendros o abortos malparidos, que además de brutos, miopes e ineficientes, están acabando con este país que es altamente privilegiado en su localización geográfica, climas y contenidos, pero colmado, no de políticos, sino de poliomielíticos cerebrales y brutos/as.

Plegaria: ¡Oh dioses prehispánicos, permitan que todas las enfermedades traídas de España, incluyendo la viruela y la sífilis, mezclada con la sangre de la Malinche, sea repartida entre todos los descendientes políticos de la Mal-e-inche vieja, para ver si así podemos liberarnos de tan insanas sabandijas ególatras y sinvergüenzas!

Alfonso Valdivia Medina, médico mexicano, que aunque también es de origen mezclado, ha demostrado en análisis repetidos, que su sangre es cien por ciento tricoloradita, además de limpiecita y libre de inmundicias. ¡Ton´s a votar, mis valientes!

* Médico mexicano.

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