Cuento


EL AMOR ES INFINITO


Silvia Benedetti *

Si un día pudiera destapar su ser, si fuera capaz de asumir una vida y demostrar los sentimientos contra los que se protege, como se ayudaría a poder comprenderse y respetar.

El amor es infinito y sabe esperar, el verdadero amor es paciente y perseverante.

Así es que durante seis años, él estaba a mí alrededor con ausencias, con llamadas, con encuentros, volvió con arrebatadora fuerza en mi búsqueda como su mujer, me reconquista, me seduce y me lleva entre sus brazos, sus miradas, sus palabras, sus besos. No lo entiendo ni me entiendo.

Me dejo apasionar, nos amamos por las sierras del Pan de azúcar, entre las playas de Piriápolis y Atlántida. El sentir que ambos nos íbamos a dar libremente, sin egoísmo, ni orgullo, el no aislar ni querer poseer al otro. Es un compromiso para comprendernos y respetarnos en presente y futuro.

No hay modo de perderse en el olvido y así recomenzamos, ambos con cambios aprendidos por las situaciones que nos brindó la vida en esos años separados.

Nos contentábamos con lo que este momento de la vida nos iba ofreciendo, descubriendo las energías y posibilidades, capacidades escondidas y protegidas que con los distintos sufrimientos fueron abiertas y compartidas. La vivimos, disfrutamos, con mucha intensidad (Montevideo, abril de 2002).

* Militante uruguaya de la salud mental y en lucha por mejorar la calidad de vida de nuestra querida gente. Con esperanza y confianza en las personas y gran amor a la vida.

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