SAQUEADORES Y NACIONALIZADOS
Para el mexicano de entre 50 y 70 años, el tema de la nacionalización bancaria es un recuerdo vívido, con imágenes melodramáticas –un presidente que en medio del sollozo prometió que no nos volverían a saquear y ex dueños de bancos llorando también por los límites impuestos a su omnipotente acaparamiento del dinero- expresiones de pugna –verbales y de venganzas reales- entre grupos de poder y, verdaderas tragedias para quienes siempre llevan la peor carga en este tipo de crisis financieras: los pequeños ahorradores, mini empresarios, viudas, trabajadores y en general usuarios nacionales de crédito. Beneficiarios de información privilegiada, los muy ricos conocen con antelación las catástrofes que se avecinan ¿Será por ello que el tema de la nacionalización bancaria de México se sacó nuevamente a la luz en septiembre del 2007, con la presentación de un libro promovido, entre otros, por la heredera de quien fuera el dueño de BANCOMER?
En dicha publicación –calificada por los analistas como llena de “controversias pero no discusiones”- se dan testimonios acerca del agobio y angustia del entonces presidente, de la sospecha de su intención de ampliar las nacionalizaciones a la televisión y la industria farmacéutica, de los supuestos desacuerdos con la política hacendaria de finales de los setenta –desacuerdos por cierto solo materializados con la renuncia de un miembro del gabinete- de “recomendaciones” acerca de la suspensión de pago de deuda y control de cambios -hechas con cautela entonces y admitidas 25 años después- en una anticipación simbólica a lo que hoy, países como Alemania, Austria y por supuesto los Estados Unidos han anunciado: la nacionalización de la banca privada.
Si la decisión de José López Portillo fue “un acto autoritario” ¿También tiene esa característica lo anunciado por el señor Obama o la primer ministro alemana? ¿Cuántos de los asesores financieros –o miembros de los gabinetes- de estos gobernantes del 2009, esperarán 25 años para expresar que “es una equivocación, grave error y problema que afectará a sus países” lo que están haciendo? López Portillo entonces ofreció hacer pública la lista de saca dólares; a un cuarto de siglo de distancia - a finales del 2007- Gustavo Romero Kolbeck, director del Banco de México de diciembre de 1976 a marzo de 1982 admitió, en el marco de la presentación de ese libro de dos tomos, reveló que pidió a los directores de Bancomer y Banamex dicha relación. Solo Espinosa Yglesias obsequió la petición, encontrándose en dicha lista nombres de personas de supuesta probidad y confianza, lo cual ocasionó el enojo que todos presenciamos en el último informe del hoy fallecido presiente de la república. ¿Se habrá repetido este capítulo en los países que han decidido medidas drásticas como las anunciadas para intentar paliar la crisis financiera mundial? ¿Quiénes además de Lehman Brothers y Bernard Madoff, desde puestos importantes como el secretariado del Tesoro de USA, o los puestos de dirección del Banco mundial y el FMI, se han aprovechado de la descabellada desregulación de las actividades de la banca, las bolsas de valores y en general todo ese sistema financiero proclive al engaño de incautos o ambiciosos clientes?
Inocente sería considerar que fueran secreto, las operaciones promovidas por banqueros extranjeros como los propietarios de Santander con el hoy mundialmente famoso Madoff ¿Estaba la Comisión Nacional Bancaria y de Valores de vacaciones? ¿Esperarán a la bancarrota total del país para tomar medidas con BANAMEX, principal soporte en el mundo de la empresa CityGroup? ¿Qué hará hacienda con los clientes de estos fondos sacados de México hacia paraísos fiscales? ¿Cuántos de ellos compraron dólares subastados en las últimas semanas? ¿Los rescates beneficiarán también a los pequeños ahorradores que arriesgaron sus pensiones y los fondos de su trabajo de toda la vida o les pasará lo mismo que a los inversores en petrodólares? ¿Continuarán impunes los promotores de la Privatización de Ganancias y Socialización de Perdidas? (ampliamente promovida por la troika Bush-Bernacke-Paulson)
La canciller alemana, Angela Merkel, puntualizó: “Tenemos que salvar a los bancos de la insolvencia y manejar el dinero de los contribuyentes de manera razonable”. ¿En esta oferta le será posible propiciar la vigencia de medidas regulatorias como las que López Portillo no pudo implementar en los últimos tres meses de su mandato? ¿Se impondrá el punto de vista de sus opositores quienes aseveran que esta medida “es socialismo y no economía social de mercado”? El hecho es que hoy como hace 27 años, las voces de los dueños del dinero repiten hasta la saciedad que el simple análisis acerca de afectar sus intereses, endurecer los controles de lo que hacen y prever riesgos para los clientes, en su opinión, “estaría perjudicando al país –Alemania, o el que sea- y daría una mala imagen a los inversionistas extranjeros”. ¿Le suena familiar el discurso? En México el punto es, ¿quién nacionalizará los bancos que aquí operan, el gobierno de esta golpeada nación o el del Señor Obama?
* Comunicóloga.