México


TRAMPAS DE LA PROPAGANDA


Lilia Cisneros Luján *

A finales de los 50´s Vance Packard lanzó la primera edición de lo que en español se llamó “las formas ocultas de la propaganda”. Este libro traducido a más de 10 idiomas, fue calificado por algunos comentaristas como la primera guía de la “Edad de la manipulación” y expone cómo, con técnicas novedosas de investigación, las empresas de propaganda manejan el mercado, las creencias y las elecciones políticas, con el apoyo de psicólogos convertidos en mercaderes y publi-relacionistas trasformados en psicoanalistas, con el fin de conducir la mente de la gente a comprar, votar, creer y hasta apoyar, lo que los emisores deciden. Todo ello a partir de las necesidades, temores, deseos y frustraciones de una raza humana condicionada y conformista. A 65 años de distancia, las campañas para moldear mentes, utilizadas –y aun hoy criticadas- por los artífices nazis de la propaganda, son lo cotidiano. Los últimos sexenios de gobernantes en México son el vivo ejemplo de lo que los “persuasores” pretenden ganar por el afán de poder de políticos, más ocupados de su imagen que de las habilidades intrínsecas al puesto que aspiran obtener. Para fraguar una imagen, afín o destructiva, de la persona física o moral que se desea promover, por igual se utilizan telenovelas, noticieros, programas de análisis y hasta reportajes, bien orquestados.

Muy difícilmente las audiencias domesticadas, se detendrán a reflexionar, en los porqués de la utilización de mujeres con un alto perfil, para cuestionar a una congénere, a la cual “subliminalmente” descalifican y la hacen parecer como la única responsable de un movimiento retrograda que está nulificando, derechos reconocidos internacionalmente en favor de la igualdad de la mujer. ¿Qué poder les hizo cambiar una ideología previa que les distinguía? ¿Están ellas mismas conscientes de las fuerzas –nacionales o externas- que han orquestado esta propaganda? Como en muchos otros ámbitos de la vida nacional, la estrategia sigue similar ruta. Primero hubo una corriente de descalificación a la que muy pocos se opusieron, y si acaso alguien lo hizo, sus voces carecieron de eco, por el impresionante monopolio que, en general, existe de los medios. ¿Por qué no se defiende con igual vehemencia que a Jacinta, a una mujer que en Querétaro está encarcelada por interrumpir el embarazo? ¿Dónde están los expertos en derecho señalando la flagrante violación a nuestra Carta Magna? ¿A que poderes fácticos respondieron los legisladores locales –de varios partidos por cierto no solo del PRI, como se deslizó en el programa ampliamente comentado por dos damas- que aprobaron cambios en sus constituciones? ¿Por qué se fue omiso en la descalificación de panistas autores de estas propuestas? La ausencia del director de un diario en el cual uno de sus columnistas no deparó en la utilización de lenguaje soez, para referirse a una diputada ¿fue una manera sutil de deslindarse o simplemente se deja, como siempre, que la cuerda se reviente por lo más delgado?

El reportaje acerca de mujeres "maltratadoras y pederastas", que se machacó al día siguiente en el noticiero conducido por otro de los panelistas, nos hace pensar que la estrategia propagandística pasará a la fase de confrontación ¿Por qué justo ahora se dan espacios a asociaciones de hombres supuestamente golpeados por mujeres? ¿Hasta cuando se extenderá esta etapa desestabilizadora, tendiente a someter y dominar a la mujer? ¿A que intereses sirven todos los involucrados en esta propaganda, que en otro noticiero mañanero invita al público a dirigirse a la ONU escribiendo a una dirección de electrónica que no pertenece a este organismo internacional, para reunir un millón de firmas en contra del aborto? ¿Logrará esta campaña de satanización, borrar de un plumazo los derechos humanos inherentes a la condición humana de las mujeres? Los que escriban ¿lo harán por el aborto o por ver su nombre en una correspondencia para la ONU? ¿Se tomarán en cuenta las firmas de quienes se manifiesten en contra de esta estrategia manipuladora? ¿Quien revisará la autenticidad, totalidad y enfoque de las opiniones expresadas y supuestamente avaladas por los firmantes?

Cosas peores veremos –o ya estamos viendo- en un Estado de Derecho totalmente quebrantado, cuyos gobernantes, como en el caso de México, prefieren validar sus decisiones primero ante los medios que frente al pueblo, al cual simplemente le ofrecen un Talk Show, por cada violación. Espectáculos que por cierto no son gratuitos, pues como en el caso de la empresa gubernamental Luz y fuerza del Centro, se liquidará contra las contribuciones de la gente, sin que haya de por medio un “mea culpa”. ¿A que costo los usuarios pagaremos, las indemnizaciones de un sindicato que a final de cuentas ganó en el primer round? ¿Es inocente el gobierno por los términos de contratos pendientes que él mismo avaló? ¿Se conoce el costo de capacitación de los futuros nuevos contratados? ¿Subirá, como ya había planeado el ejecutivo, el precio de la energía? El líder sindical “desconocido” ¿se imaginaba esta jugada? ¿Era parte de ella? ¿Qué psicólogos de masas, publicistas y artífices de la propaganda, idearon el cómo y cuando de este golpe contra la economía popular?

Como para hacer caminar al burro, “casualmente” se resolvió “en favor de la libertad de expresión” un litigio, planteado por la mitad de la pasada “pareja residencial” pero ¿será suficiente esta zanahoria para quitar la mordaza a otros medios como Forum, estaciones de radio indígenas y medios locales en donde sus reporteros han sido hostigados, encarcelados, secuestrados y asesinados? Vance Packard, cita al profesor de teoría política de la universidad de California Eugene Burdick, quien en su novela “La novena ola” señala que: “un presidente no se consagra a causa de sus grandes enunciados sino que se “engrandece” en nuestra mentes... en la medida en que se convierte en una imagen...”. El riesgo para una nación, viene cuando por la carencia de esencia, los manejadores de imagen, deciden destruirla –los ejemplo más claros que tenemos son los de la señora Gloria Trevi y el ingenuo Juanito- y en el peor de los casos cuando los portadores de una imagen fabricada, se convierten en sujetos autoritarios e irracionales como Hitler.

* Comunicóloga.

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