México


SENTENCIA HISTÓRICA


Fernando González Mora *

El Senado de México debatió la responsabilidad ante la sociedad y la tarea de la radio y la televisión, por lo que se espera que en el próximo período legislativo se apruebe una ley que normará la función de los medios, de manera justa, transparente y sin complicidades.

Si el periodismo tiene páginas brillantes que han fortalecido la opinión pública y social, también tiene capítulos de oscuras y aberrantes relaciones, construidas en las últimas décadas del presidencialismo imperante en el siglo pasado, con los hombres y sectores del poder publico y privado, pasando por encima de los derechos sociales y de las personas.

Los enormes intereses políticos y económicos que unieron a los medios y gobiernos por encima del derecho de la sociedad a ser informada objetiva y verazmente, lo cual ahora se trata de reglamentar. De corregirse las desviaciones, la democracia, la aplicación de la ley y la justicia social, serían beneficiadas. La razón y la ley contra el poder de los medios.

El 8 de diciembre pasado, el juez XV de lo civil, Alejandro Rivera Rodríguez, declaró nula la venta de La Prensa. Los contratos de compra-venta, convenios y todos los actos jurídicos fueron ilegales. Es nula la venta de La Prensa , S.C.L. y en consecuencia la cooperativa debe retornar a manos de sus legítimos dueños, los trabajadores.

Un hecho histórico que ha impactado al mundo de los medios de comunicación y que reviste gran trascendencia e importancia, por más de seis años que se batallaron en medio de fuertes presiones políticas y económicas.

La venta que se sustentó en el engaño y el fraude para despojar a los trabajadores cooperativistas de su patrimonio, fue concebida desde las entrañas del poder y es admirable que Rivera Rodríguez, no le temblara la mano para sentenciar la nulidad de todos los actos; nulidad total. Un paso trascendente en el juicio, en el que se enfrentan, por una parte la defensa de intereses y de impunidad y por la otra, la defensa de derechos y de justicia. De un lado arrogancia, abuso y poder y del otro, dignidad, derecho y respeto.

El juez resolvió que fue procedente la vía ordinaria m ercantil elegida para la substanciación del asunto, en la que la parte actora probó su acción y los demandados no acreditaron sus excepciones y defensas.

La Orden del Día de la Asamblea del 18 de junio de 1993 no contenía la venta de La Prensa. En el punto V dice, comentarios y proposiciones de la Presidencia y Dirección General. El punto VI, nombramiento del Apoderado Especial para la transmisión de todos los bienes, derechos y obligaciones de la S.C .L. a la S.A. de C.V.

El comentario fue que había un avance del 90 por ciento para convertir la S.C .L. en S.A. y la proposición de que el banquero Carlos Abedrop se interesaba en comprar la S.C .L Pero se da el caso que el 4 de mayo de l993, acta 19203, del Notario 47 del DF, Miguel Morán Moguel, cuatro de los representantes y directivos de la cooperativa, Mario Santaella de la Cajiga, Mario Santaella Herrera, Augusto Corro Ortiz y Carlos Peláez Fuentes, presidente del Consejo de Administración, ya formaban La Prensa S.A de C.V. La propuesta de compra de Abedrop para adquirir la S.C.L. fue hecha por el banquero a Santaella en carta del 17 de junio de 1993, indicando que la operación se haría a través de la S.A, una vez que hubiera adquirido todos los activos de la S.C.L. Abedrop sabía de la transformación a S.A y los trabajadores lo ignoraban.

El 31 de julio de 1993, en la pag. 3 de La Prensa, se publicó un comunicado de Impulsora de Empresas periodísticas, S.A. de C.V, constituida el 26 de julio de 1993, sociedad con el 51 por ciento de acciones de Carlos Abedrop Dávila, presidente del Grupo Olmeca y 49 por ciento de la empresa Lanza, holding mexicano del Grupo Editorial Santillana, que preside el español Jesús de Polanco, en el que se informa que el viernes 30 de julio de 1993, se había hecho la operación de compra del periódico La Prensa en 90 millones de dólares.

En la ilegalidad de la Asamblea del 18 de junio está el origen del engaño y del despojo a los cooperativistas, por lo que Rivera Rodríguez, con estricto apego a la legalidad, decretó nula la asamblea y todos los contratos, actos y convenios jurídicos que de ella resultaran.

Un paso histórico, inédito, en la historia presente que abunda en abusos e impunidad cometidos contra el pueblo en general y los trabajadores en particular, máxime si concierne a los medios de comunicación, nacidos de la impunidad y en consecuencia hermanados con el poder político, la corrupción y el poder económico.

El caso de La Prensa , el más inmundo de todas las porquerías en que los medios se han visto coluditos en su relación con el poder, significa un gran paso para cimentar y equilibrar su influencia y vigilar con rigor sus asuntos y vida interna.

Las tres cooperativas de periódicos, El Día, Excelsior y La Prensa , han sido motivo de saqueo y escándalo, por lo que, si hay más batallas que librar, los cooperativistas están alerta, pues la guerra será ganada ya que las alforjas atiborradas de mañas, habrán de agotarse. La apelación y el amparo no son beneficio ni protección a delincuentes.

Junto al esfuerzo y entereza de los más de 300 cooperativistas en lucha, está la solidaridad de la mayoría de los periodistas del país, del Club Primera Plana, cuyo presidente, Julio Pomar, está en el Congreso de la Federación Latinoamericana de Periodistas (Felap) y que entre los asuntos va a exponer lleva en su agenda el de La Prensa; solidaridad de la Federación de Asociaciones de Periodistas Mexicanos (Fapermex), que agrupa a más de 80 organizaciones de México, que afilian a más de siete mil trabajadores de periódicos.

La sentencia de Rivera Rodríguez ha sido difundida en el Distrito Federal y otros estados de México, en América Latina, Argenpress, con más de 80 mil afiliados, la agencia internacional Asociated Press y periódicos del sur de Estados Unidos, entre ellos el Miami Herald y el Houston Chronicle... Por esto y por mucho más, la sentencia del juez Décimo Quinto de lo Civil es histórica...

* Periodista.

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