USURA INSTITUCIONALIZADA
Lilia Cisneros *
Más allá de las impresionantes distorsiones económicas que han colocado a la población de este país en los extremos de: miseria a cuando a menos un 54 por ciento de mexicanos y riqueza insultante de unos cuantos en su mayoría apátridas; la ocurrencia de obligar a los cada vez menos causantes a pagar sus impuestos por el Internet, es una medida que denota la inclinación al robo del gobernante inclinado a beneficiar a los banqueros con el producto interno bruto de los gobernados.
Independientemente de que el mentado sistema estuvo fallando y casi nadie pudo cumplir su responsabilidad como causante con las modernas herramientas tecnológicas, el contribuyente erogará anualmente de 1,800 a 3,000 pesos por el servicio de Banca net, además que para contratarlo usted tiene la obligación, de abrir una cuenta de cheques, en la cual debe dejar muerto un mínimo de 3,000 pesos operación que también tiene un costo que oscila entre los 150 y 400 pesos anuales según se trate de bancos con inversión norteamericana, canadiense o europea.
Suponiendo que la base anual de causantes fuera de sólo un millón de personas y que el cálculo lo haga con base en las cuotas de BANAMEX-CITY BANK, estamos hablando que el sistema bancario recibirá al año tres mil millones de pesos, gracias a la ocurrencia del señor de hacienda -ex director de AVANTEL, transnacional con fuertes intereses en el Internet- al que poco le importan los cientos de miles de mexicanos que han perdido su empleo por el cierre de empresas nacionales imposibilitadas de continuar funcionando justamente por los continuos errores gubernamentales.
El Fondo Bancario de Protección al Ahorro (FOBAPROA), el Instituto de Protección al Ahorro Bancario (IPAB),
los Fondos de Pensiones y ahora los impuestos por INTERNET, no son otra
cosa que, cobrar intereses excesivos, recibir mucho más que lo que
se ha entregado –y vaya que los servicios bancarios en realidad son de poca
monta si se considera que los banqueros lo que hacen es jinetear nuestro
dinero- o sea usura, actividad antigua practicada por inmigrantes que invadieron
Europa llegando a tierras españolas y después a América
por la visión de conquista, con la diferencia de que los viejos usureros,
manejaban sus expectativas de ganancia a partir de su propia inversión,
en tanto que los modernos banqueros –poder oligárquico globalizado-
se apropian del patrimonio que sus clientes les dan para administrar, distorsionando
la función de poner a circular el dinero, para convertir el delito
de robo, en usura institucionalizada con el aval del poder político
que cínicamente se lava la culpa, a partir de la opinión democrática
vertida por sus grandes voceros: los noticieros televisados y los medios
de comunicación en general, hacedores de encuestas y milagros que
todo lo justifican.
* Periodista.