EL CONTROL DE LAS PANDILLAS POLÍTICAS
Lilia Cisneros *
Si usted es de los pocos que no cree en las casualidades, tal vez se atreva a hacer algunas reflexiones sobre los encuentros fortuitos en restaurantes europeos, los robos desafortunados de herramientas de trabajo de los periodistas independientes o la sorpresa del líder visible del mayor poder imperial de mundo neoliberal cuando alguien publica que el atentado contra las torres gemelas era una acción conocida previamente.
¿Estos descubrimientos son el resultado de un ejercicio libre del profesional de la comunicación en su búsqueda quijotesca de la verdad?
Luego de tres décadas de exigencia para crear mecanismos que hicieran efectivo el derecho del pueblo a la información, en México -con el gobierno del cambio- se aprueba una ley de la transparencia que lejos de salvaguardar el derecho que tienen los niños a ser informados de su cultura, historia y lenguaje, responde al interés global consumado en comisiones interamericanas e internacionales que permiten la exhibición de las corruptelas en todo el mundo por la magia de la tecnología.
Es esto en realidad un logro democrático o se trata simplemente de una nueva forma de descalificación a los actores nacionales para consolidar los poderes planetarios?
En la desesperación del grupo en el poder por cooptar a quienes son de las pandillas reconocidas por el sistema electoral, pareciera que la inquietud permanente -de cúpulas priístas conformes en la entrega del gobierno, panistas y que nunca concibieron al país como un ente soberano y perredistas que se creen con derecho a su tajada- se centra en perfeccionar los sistemas de control, para sin cortapisas manejar a la patria como dueños y si acaso agentes de ventas o administradores de lo que ya no nos pertenece.
El ejemplo más crudo de esta realidad, es el derivado de la reciente sentencia judicial que da derecho al Instituto Federal Electoral (IFE) a información del financiamiento de la precampaña que hicieron los amigos de Fox, grupo que impulsó la candidatura del hoy presidente de México, Vicente Fox.
¿Soltará la Secretaría de Hacienda los tan anhelados datos? ¿Si no lo hace ante que instancia podremos quejarnos los mexicanos antes del 2003, en que se establezca el mecanismo mediatizador del constitucional derecho?
¿Si alguien llegara a tener esa información que hará con ella? ¿Tiene posibilidad de enjuiciar a los malos o simplemente se convertirá en un insumo más que permita a los medios masivos hacernos ver como el país más corrupto del mundo?
Cambio, palabra de moda que los sin memoria han olvidado era parte de la habilidad de Adolfo Ruiz Cortines, quien aseguraba que había que ser hábil para los cambios con el fin de que nada cambie.
Transparencia, vocablo trillado que pretende con el apoyo del Internet darle validez a las mentiras.
Derecho a la información, justificación que han encontrado
las pandillas transnacionales, para difamar, juzgar sumariamente, violar
los más elementales derechos individuales y penetrar en la soberanía
de los pueblos, cuyos periodistas son hoy más que nunca perseguidos,
enjuiciados y hasta privados de su vida.
* Comunicadora social.