SEÑORAS DE...
Irene León *
En los últimos decenios, se han levantado sendas plataformas y estrategias del Movimiento de Mujeres en torno al acceso de estas al poder y a la toma de decisiones en todas las esferas. Esta corriente ha influenciado también a las Primeras Damas de las Américas, quienes desde 1994 vienen celebrando conferencias hemisféricas, para concertar acciones en torno a las temáticas sociales que, por su vínculo matrimonial con los jefes de Estado, se les atribuye.
La décima de estas Conferencias se celebrará en Quito (Ecuador) del 7 al 9 de noviembre, bajo la nominación "X Conferencia de Esposas de Jefes de Estado y de Gobierno de las Américas", que delimita claramente el nexo y el papel de estas mujeres en el quehacer de sus países.
La agenda abordada por ellas incluye temáticas sociales, generalmente consideradas como específicamente femeninas, muchas de ellas relegadas de las prioridades gubernamentales en la era neoliberal, tales como la infancia, la salud, la educación, la tercera edad, la mortalidad materna y también los derechos humanos y la cultura de paz.
En esta ocasión, la temática central de esta convocatoria es: "Adolescentes como Forjadores del Nuevo Milenio", que alude a la población joven, mayoritaria en el hemisferio y especialmente relegada por el modelo que los esposos de estas damas imponen en sus países.
Primeras Damas o Señoras de ...
Si bien es claro que el rol de estas mujeres es determinado por su lazo matrimonial, no por haber sido democráticamente electas y no necesariamente por su propio perfil, no deja de llamar la atención la importancia que sus oficinas van ganando en el conjunto de países, donde es cada vez más usual que se atribuya a ellas una buena parte de la cartera social, dejada de lado en el proceso de achicamiento del sector público, transfiriendo así una responsabilidad de Estado hacia una función más bien definida en términos humanitarios o de beneficencia, y por tanto raramente sujeta a rendición de cuentas.
En ese escenario, solo Cuba, cuya Primera Dama es Vilma Espín, Presidenta de la Federación de Mujeres Cubanas, que no tiene ningún vínculo familiar ni relación especial conocida con el jefe de Estado, se deslinda de tal procedimiento, dejando en claro que las problemáticas sociales y especialmente, las inherentes a las relaciones de género, no pueden sortearse al azar de los amores personales del primer dignatario.
En cualquier caso, la propia existencia de una instancia hemisférica
de "Esposas de ..." refleja el limitado acceso directo de las mujeres a
las altas esferas del poder y la decisión, pues poniendo a salvo
Panamá, Nicaragua y un par de Estados caribeños que ya han
sido gobernados por mujeres, cuyas parejas no entran en la categoría
"esposa", aún está pendiente la participación propia
y por vía democrática de las mujeres a la más alta
función de los países americanos.
* Periodista.