Honduras


CONTINÚAN LOS ASESINATOS DE NIÑOS DE LA CALLE


Bruce Harris *

El pasado 28 de agosto de 1999, tres jóvenes de la calle fueron asesinados en el pequeno pueblo de El Progreso, en el departamento noreste del Yoro, Honduras. Esta es otro indicio de que todavía la "limpieza social" de jóvenes de la calle y supuestos miembros de pandillas, está en aumento en Honduras.

Los cuerpos de Gerson Edgardo Calix Nunez "El Chacal" (16), Esteban Varela (17) y Gabriel (13), fueron encontrados en una casa abandonada a tan sólo tres cuadras de la estación de policía en El Progreso de La Lima, en donde al menos uno de los jóvenes asesinados -Gerson - había sido detenido horas antes. Cada joven recibió un disparo en la cabeza. El triple asesinato parece haber tenido lugar aproximadamente a las 13:00 horas. y existe por lo menos un testigo.

De acuerdo con informes judiciales iniciales, Gerson recibió un disparo en la frente y otro a través del pecho en el pezón derecho. Esteban recibió un disparo en la frente y otro en el lado derecho del cuello. El muchacho pequeño también recibió un disparo en la cabeza. (parietal superior).

Gerson y Esteban vivían en el área conocida como "Colonia Centroamericana" en El Progreso. El joven de 13 años, todavía no identificado, era conocido como "Pantera" y aparentemente vivía en la ciudad de La Lima, Departamento de Cortes. El Jefe

Suplente de la Policía de El Progreso, Porfirio Escobar, confirmo que los tres jóvenes habían sido arrestados y detenidos en sus celdas el viernes 27 de agosto, y posteriormente dejados en libertad aproximadamente a las 12:30 p.m. del siguiente día, Sólo 30 minutos antes de que ellos fueran asesinados a tres cuadras de distancia. Es una violación de la ley que la policía detenga niños en sus celdas.

El asesinato de los tres niños suma 51 menores de edad asesinados extrajudicialmente en Honduras este ano. Aunque las autoridades intentan declarar que ellos fueron asesinados por bandas rivales, nunca presentaron la evidencia para demostrarlo.

Las investigaciones preliminares también revelaron que un sargento de la policía hondureña de apellido Ríos había jurado matar a cuatro miembros de una banda, quienes habían asesinado a un hijo de Ríos. Parece ser que Gerson Calix era uno de los cuatro sospechosos. 

* Director regional de Casa Alianza.

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