Salud


PRIMERA PERSONA. OTRA VISIÓN DEL SIDA


Hermann Sosa *

El Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida o sida provocó una revolución en la manera en como veíamos y entendíamos a las enfermedades: como no tiene síntomas propios es imposible diagnosticarlo directamente. Además debilita las defensas del cuerpo, por lo que los síntomas que aparecen corresponden a otras enfermedades que surgen por la misma debilidad del sistema inmunitario.

Fue a mediados de 1981, en los Estados Unidos, cuando logró identificar y describir al Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida como una nueva enfermedad de origen viral. Hoy sabemos que el SIDA ya existía antes. El caso documentado más antiguo data de 1966 en Noruega, cuando un trabajador marino, su esposa y una hija pequeña comenzaron a presentar varias enfermedades que hoy denominamos oportunistas y que aparecen con el sida; la familia murió en 1976.

Recientemente los investigadores realizaron exámenes de detección de anticuerpos, al suero que le extrajeron al marino y a su esposa antes de morir, comprobándose que tenían el virus de inmunodeficiencia humana o VIH. El dato más importante es que ese marino había estado en diferentes puertos de Europa y Africa.

Al terminar la Segunda Guerra Mundial, los gays y las lesbianas de Estados Unidos se fueron concentrando en Nueva York y San Francisco. Con el tiempo generaron un vigoroso movimiento de liberación homosexual con una comunidad bastante visible y cada vez más organizada. Muchos hombres homosexuales hicieron del desafío a la moral sexual dominante un nuevo estilo de vida, pero las numerosas prácticas sexuales sin protección hacían que fueran más vulnerables a cualquier enfermedad de transmisión sexual.

Fue entonces que, entre 1976 y 1979, surgieron muchos casos de enfermedades poco comunes, como la neumonía por neomoquiste de Carini, en personas que presentaban sistemas inmunitarios muy debilitados y que por alguna coincidencia eran usuarios de drogas inyectadas, la epidemia no despertó ningún interés en los investigadores. Para los médicos conservadores no era nada extraño que esos tipos enfermaran y murieran, simplemente les pareció suficiente etiquetar la enfermedad como junkie pneumonia, o "neumonía de arponeros".

Lo que permitió iniciar los estudios que condujeron al reconocimiento del sida como una nueva enfermedad fue la aceptación que la comunidad gay había conquistado. Al iniciar los ochentas, la mayoría de los investigadores de Nueva York y San Francisco habían reconocido que los hombres homosexuales también son personas saludables, ¿Por qué entonces enfermaban de algo que tenía que ver con el sistema inmunitario? Esta diferente forma de enfocar la enfermedad rompe con los esquemas médicos conservadores y posibilita que en 1981, se identifique al Síndrome de Inmunodeficiencia Humana como una nueva enfermedad de origen viral.

Los avances tecnológicos aplicados a la medicina permitieron que en 1983, se aislara en el laboratorio al virus de la inmunodeficiencia Humana o VIH, identificándolo como el agente causal del sida. Casi inmediatamente pudieron realizarse los experimentos que demostraron la efectividad de los condones de látex para evitar por vía sexual.

La prueba de detección de anticuerpos al VIH estuvo disponible para todas las _ersonas en 1985, pero es hasta 1994, en la Declaración de la Cumbre Mundial de Sida en París, que se establece como medida de control mundial de la epidemia que la prueba de detección debe ser absolutamente voluntaria y sus resultados siempre confidenciales.

Durante la XI Conferencia Internacional sobre Sida en Vancouver, Canadá en 1996, se dieron a conocer dos nuevos avances en las investigaciones: la "Prueba de carga viral" -que determina la velocidad de multiplicación del virus en la sangre- y los "Inhibidores de la enzima Proteasa" -que obstaculizan la multiplicación del virus- esto ofrece a las personas que viven con VIH la posibilidad de convertir al SIDA en una enfermedad crónica controlable, como la diabetes.

El sida avanza aceleradamente en todo el mundo, como en el caso de muchas regiones de África y Asia. En México, las estimaciones oficiales afirman que existen más de 400 mil personas que viven con VIH y la mayoría de ellas no lo sabe. Además, en el campo está aumentando rápidamente tanto por la migración de los trabajadores, que tienen contactos sexuales sin condón, como por la limitada educación sexual de sus familias. El sida es hoy la tercera causa más frecuente de muerte en hombres de 25 a 45 años de edad. Mientras que el grupo que más rápido crece en la estadística de casos de SIDA es el de las mujeres.

No importa cual fue el primer grupo afectado, el sida es un problema de salud pública que afecta principalmente a los sectores más desprotegidos económica y socialmente. La prevención de la epidemia es responsabilidad del gobierno con información bien documentada, su comunicación debiera ser directa, sencilla y clara; su lenguaje explícito, respetando la diversidad de percepciones de cultos y culturas.

*Psicólogo, investigador y responsable del programa de Radio Educación Sida en primera persona. Cortesía de la revista .

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