Estados Unidos


PARIAS: SALVADOREÑOS INDOCUMENTADOS EN LOS ESTADOS UNIDOS


Joaquín Mauricio Chávez *

Paria (del sánscrito) nombre que se da en la India a los individuos privados de todos sus derechos religiosos y sociales, por su nacimiento o por haber sido excluidos de su casta. Persona desdeñada y rechazada. Los leprosos eran en otro tiempo verdaderos parias. Sinónimo: pobre.

I. Intervencionismo y neoliberalismo, causas principales de la emigración salvadoreña a los Estados Unidos.

A los pocos meses de finalizar la guerra en El Salvador, conocí a un muchacho de unos dieciocho años. Giovani, flaco, pequeño, de rostro alargado, tenía en su haber más de doscientos combates contra las tropas del ejército salvadoreño. Era combatiente de las fuerzas especiales del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), una fuerza destinada a realizar lo que en jerga guerrillera se conoce como "golpes de mano". Es decir, operaciones especiales realizadas por un número no mayor de cuatro combatientes en las cuales se atacan concentraciones de tropa enemigas con explosivos. Por lo general, estas operaciones se realizaban a medianoche y Giovani empezó a participar en ellas desde los 14 años.

Al terminar la guerra, Giovani no encontró futuro en los magros programas de "reinserción" de excombatientes a la vida "civil y productiva" contemplados en los acuerdos de paz y se sumó a la diáspora de miles de salvadoreños que emigran a Estados Unidos. Tres veces lo regresaron, cayó en una redada en el sur de México, otra cerca de la ciudad de Tijuana y la otra ya estando en la ciudad estadunidense de Los Angeles. La cuarta fue la vencida y se quedó en Aztlán.

Recientemente recibí una carta de Giovani enviada desde Long Island en la que me contaba que trabajaba de noche y que extrañaba mucho a su país, a su novia que vive en Las Vueltas y a sus amigos de las Fuerzas Especiales Selectas, me decía que leía todos los días las noticias sobre El Salvador, la cotidaneidad de postguerra que incluye un menú tan variado: la Sombra Negra asesinando "maras" en San Miguel, la Policía Nacional Civil reprimiendo movilizaciones de lisiados de guerra, en fin.

Para nosotros, Giovani no es número más en las estadísticas de "mojados" que llevan las autoridades de migración de los Estados Unidos, Giovani es nuestro hermano de lucha, hijo de campesinos que fueron bombardeados y masacrados en Chalatenango por las Fuerzas Armadas Salvadoreñas, financiadas, entrenadas y tuteladas por la administración Reagan y Bush entre 1980 y 1992.

Bill y Phillis Byerly viven en Oklahoma City, son una pareja de ancianos cuáqueros que desde 1984 hasta 1992 realizaron junto a Oklahomans for Justice in Central América y la Benedictine Peace House, una vigilia todos los miércoles frente a un edificio federal en el centro de su ciudad para protestar por el intervención de su país en Centroamérica.

Mientras Reagan y Bush enviaban bombas a El Salvador y entrenaban Batallones de contrainsurgencia en Fort Bragg (entre ellos el Batallón Atlácatl responsable del salvaje asesinato de los padres jesuitas, de una humilde empleada y de su hija de catorce años). Bill y Phillis acogían en su propia casa a refugiados centroamericanos que huían de la represión. Bill y Phillis representan la compasión, la solidaridad humana, que ha creado un vínculo indisoluble entre nuestros pueblos.

Los salvadoreños tenemos una deuda impagable con el pueblo mexicano, norteamericano, canadiense y con tantos otros pueblos que acogieron a nuestra diáspora en la época más dura de la guerra.

Se habla mucho del "problema de los inmigrantes ilegales" en Estados Unidos desde una perspectiva legalista, economicista; pero poco desde una perspectiva histórica, humana y ética.

En los Estados Unidos viven cerca de 1.5 millones de salvadoreños, más de un 20 por ciento de la población del país.

Para el FMLN, "el problema de los inmigrantes" no es un problema más, es un factor determinante para nuestro proyecto Democracia, Desarrollo Humano y Economía Productiva para El Salvador y sobre todo es, en sentido histórico, latinoamericanista, un problema de dignidad nacional para quienes tenemos la convicción profunda de que Nuestra América puede ser "la más grande nación del mundo, menos por su extensión y riqueza que por su libertad y gloria" como escribiera un Americano Meridional, el 6 de septiembre de 1815 en Kingston, Jamaica, en una extensa carta dirigida a Henry Cullen, en la que analiza el presente, medita sobre el pasado y expresa convicciones sobre el futuro de Nuestra América.

Es importante integrar al análisis del tema que nos ocupa, la perspectiva histórica, de lo contrario podemos fácilmente caer en la verborrea legalista, racista y economicista que marca la discusión.

Las causas principales de la emigración de salvadoreños y centroamericanos hacia Estados Unidos son la política exterior de ese país (vista en sentido histórico) y la implementación de las políticas neoliberales que están masificando la pobreza y restringiendo las posibilidades de vida digna para la mayoría de la población en sus países de origen.

La primera afirmación no es, en forma alguna, una ideologización del problema, pues en este caso, los hechos hablan por sí mismos: entre 1980 y 1991 emigraron a Estados Unidos más de la mitad de los salvadoreños que residen legal o ilegalmente en ese país, como consecuencia directa de la guerra patrocinada por el gobierno estdunidense.

La otra causa de la emigración es el neoliberalismo que está socavando las ya débiles bases productivas, fomentando el desempleo, restringiendo aún más el acceso de la población a los servicios básicos, a la salud, a la educación y destruyendo aceleradamente los recursos naturales de nuestro pequeño país.

II. Parias, neoliberalismo y globalización

La teoría neoliberal es muy simple, su filosofía primaria podría rezar así: reduzcamos el estado, privaticemos las ganancias y socialicemos los costos del "desarrollo económico". En el neoliberalismo el centro es la acumulación exclusiva y excluyente, más y más y a cualquier costo.

En el neoliberalismo, los financistas, los especuladores, son los reyes Midas, todo lo que tocan se les hace oro, mas y más oro, rápido, rapidísimo y por supuesto, para ellos, sólo para ellos.

 Los sectores populares, los productores, los pequeños y medianos empresarios, son una especie de medusa, todo lo que miran se petrifica y por añadidura se hace polvo.

El neoliberalismo que hegemoniza el actual proceso de globalización, -sería más correcto decir de bloquización global de la economía mundial-, predica la libre movilidad de capitales, de materias primas y dentro de la división internacional del trabajo, claro, a las naciones pobres nos corresponde siempre la peor parte, menos empleo, trabajos mal remunerados y políticas de ajuste estructural que en definitiva permitirán solamente a un sector reducido de nuestras sociedades mantener niveles de renta y consumo de primer mundo, mientras a las inmensas mayorías las deja en miseria y mas miseria. Simplemente no cuentan.

El neoliberalismo ha fomentado la expansión de la población migrante en todo el mundo a más de 100 millones de personas, de acuerdo a un estudio del Worldwatch Institute publicado el 10 de junio del año pasado.

Las causas principales de este fenómeno son las guerras civiles, los sistemas políticos rígidos, la escasez de tierras y por supuesto la falta de acceso a empleo. De acuerdo al mismo estudio, la fuerza laboral mundial aumentará en las próximas dos décadas en más de 750 millones de personas.

Se trata de una fuerza laboral paria en el sentido más estricto de la palabra, personas a los cuales se les explota, veja discrimina y niegan sus derechos humanos fundamentales en países desarrollados que con frecuencia, son, los causantes directos de estas migraciones.

III. Un país de emigrantes que discrimina a los nuevos inmigrantes.

Estados Unidos es por excelencia un país de emigrantes. De acuerdo a cifras del Servicio de Inmigración y Naturalización, desde 1820 a la fecha, más de 50 millones de personas han emigrado a ese país. Millones de emigrantes europeos arribaron a la Isla Ellis, en la bahía de Nueva York a finales del siglo XIX y principios del XX. Estados Unidos es un crisol de razas y culturas y en ello, reside una de sus mayores fortalezas y potencialidades como nación.

Sectores ultraconservadores, muchos de ellos hijos de emigrantes Europeos que llegaron a los Estados Unidos hace menos de cien años, impulsan una política anti-inmigrante principalmente dirigida contra ciudadanos latinoamericanos y asiáticos.

Se acusa a los nuevos inmigrantes de ser causantes de la crisis económica, de incrementar los niveles de criminalidad y de tantos otros males que aquejan a la sociedad norteamericana.

Está comprobado que la mayoría de indocumentados pagan impuestos cuando trabajan y cuando compran productos, sin embargo no tienen acceso ni dependen de servicios sociales, es por tanto, un mito, que los inmigrantes abusan de los servicios públicos del Estado.

Según la Oficina General de Contabilidad de Estados Unidos (General Accounting Office) los inmigrantes indocumentados aportan cada año 900 millones de dólares en impuestos estatales y otros 1.3 billones de dólares a programas federales tales como los de seguridad social, seguro de desempleo, impuestos de gasolina y personales.

Los ancianos, los inmigrantes, las minorías raciales, las mujeres pobres y otros sectores vulnerables de la sociedad se han convertido en los chivos expiatorios de los problemas económicos y sociales causados por la aplicación de las políticas neoliberales en Estados Unidos. Es decir, del desmantelamiento, sistemático, pieza por pieza, del estado bienestar creado después de la recesión de 1929.

En Estados Unidos, existen sectores que se empeñan en desconocer el enorme aporte económico, social y cultural de los nuevos inmigrantes a esa nación.

¿Quiénes recogen las cosechas de uvas, manzanas, duraznos, naranjas y vegetales en California, Florida y Washington State?

¿Quiénes trabajan en las fábricas de textiles de los Angeles y en las maquiladoras de la frontera?

¿Quiénes dan mantenimiento a los edificios públicos y atienden gasolineras?

¿Quiénes cuidan a los propios hijos de empresarios, gobernantes, artistas y otras personas influyentes de la sociedad norteamericana?

¿Quiénes llevan la salsa, el merengue y la cumbia a Nueva York y a Miami?

¿Cuántos latinoamericanos han aportado al desarrollo de las artes, de las ciencias, de los deportes y de la cultura estadounidense en general?

¿Quiénes vivían en California, Nuevo México, Arizona, Texas y otros estados mucho antes de que inmigrantes europeos arribaran a esas tierras?

IV. Salvadoreños en el exterior, sin representación en el sistema político de su país natal.

El Salvador es un país de inmigrantes, miles de salvadoreños emigraron a Canadá, Australia, Suecia, Estados Unidos y otros países durante los años de la brutal represión gubernamental.

La economía de El Salvador recibió en 1993 884 millones de dólares, en 1994 958 millones de dólares y en 1995 1000 millones de dólares en concepto de remesas de los salvadoreños residentes en los Estados Unidos. Una cifra que excede en unos 500 millones de dólares los niveles actuales de ayuda "al desarrollo" del gobierno de los EEUU y que equivale a un 12 por ciento de Producto Interno Bruto.

Los salvadoreños en el exterior no están representados en el sistema político de su país natal, no tienen derecho al voto, a pesar de que son hasta el momento el principal bastión de la economía nacional y que su incidencia social y cultural es impresionante.

La mayoría de las remesas son destinadas al consumo y a los servicios, por lo cual, dentro de la estrategia de desarrollo humano y economía productiva, el FMLN propone políticas orientadas a favorecer el ahorro de los emigrantes y el fomento de la inversión productiva.

V. Salva-gringos, Salva-truchos, Gringos-salva.

Al caminar por el área de Mac Arthur Park en Los Angeles, uno tiene la impresión de encontrarse en el centro de San Salvador, ahí se puede encontrar desde pupusas de loroco, hasta mangos tiernos con alguashte, conchas, pasando por dicos de Mario Rivera y la Colección. Es que Los Angeles es la segunda ciudad salvadoreña del mundo. Sólo se puede encontrar más salvadoreños en San Salvador.

Si uno camina en Apopa, ciudad dormitorio, pobre y polvorienta, cercana a San Salvador, se encuentran pintas de maras por todos lados. La M-S (Mara Salvatrucha), la 13, la Mara-máquina, en fin. Estos jóvenes de ambos sexos, visten como cualquier home-boy, como cualquier vato-loco de East LA y actúan de similar forma. Han trasplantado sus conflictos territoriales, gangsteriles, su extraña simbología y su salvajismo a El Salvador. Están por todos lados, sin duda, mejor organizados que la PNC. Tienen rituales de iniciación, grados, zonas de control, armamento, una cierta "ética". Son un poder. Las dos maras principales, la MS y la 13 están en guerra desde hace años, combaten en las calles de Los Angeles, en Santa Tecla, en Soyapango. Estos vatos viajan al norte y regresan.

Es la puntita del iceberg del encuentro de dos culturas en el siglo XX. Pupuserías en Adams Morgan y Car Wash en el Barrio la Vega.

Los y las gringos-salva, son menos numerosos, muchas y muchos vinieron durante la guerra, a hermanarse con ciudades bombardeadas en el campo, a incorporarse a la guerrilla, a solidarizarse con sindicatos, con iglesias, a hacer arte, a redimir diablos de la guerra, a preservar el medio ambiente, a hacer turismo político, a seducir o a dejarse seducir por románticos guerrilleros, a hacer solidaridad y a bailar, -como gusta decir una de mis mejores amigas gringas-salva. Son gente sensible, inteligente, comprometida, dispuesta, siempre dispuesta a luchar por las causas justas. Hablan español con acento guanaco.

VI. Nuestras propuestas

El FMLN se siente orgulloso de ser parte del Foro de Sao Paulo, nuestros ideales latinoamericanistas no son teóricos, nos sentimos, somos parte, del futuro de Nuestra América y nos alegramos mucho de que nuestro Foro empiece a abordar problemas concretos, reales de nuestros pueblos y que con ello, empecemos a superar la retórica hueca, el discurso dogmático y nos pongamos todas y todas, a construir soluciones con un amplio conglomerado de nuestras sociedades.

Hay que redescubrir la verdadera esencia, el verdadero rol transformador de los partidos democráticos, revolucionarios y socialistas de nuestra América.

Para el FMLN, la causa de los inmigrantes latinoamericanos en Estados Unidos y en otros países desarrollados es la causa de todos los sectores y partidos democráticos del Continente.

Los derechos humanos esenciales de los inmigrantes indocumentados latinoamericanos y caribeños están actualmente, siendo flagrantemente violados en los Estados Unidos.

La única forma de disminuir los niveles de crecimiento de la fuerza laboral paria es la implementación de políticas de desarrollo económico-social, orientadas a la inversión productiva en zonas agrícolas, al desarrollo comunitario para evitar la escasez de alimentos y la generación de empleos en zonas rurales y urbanas de nuestro Continente.

En el caso de los salvadoreños en el exterior es urgente garantizar su representatividad en el sistema político de su país natal.

El FMLN se pronuncia por la defensa de los derechos humanos de los inmigrantes y proponemos que el Foro de Sao Paulo adopte medidas concretas para expresar ese respaldo, en especial proponemos la participación en la movilización nacional de latinos que se llevará a cabo en Wahington DC el 12 de octubre del año en curso y la realización de actividades de respaldo a dicha actividad en todo el Continente.

También propone el reconocimiento del derecho al voto de los salvadoreños en el exterior y nos comprometemos a promover en El Salvador, las reformas constitucionales necesarias para asegurar ese derecho.

A nivel latinoamericano, el principal partido opositor de El Salvador propone la creación de la Red Continental para la Defensa de los Derechos de los Inmigrantes Latinoamericanos y Caribeños.

Proponer a la ONU, a los organismos financieros internacionales y a las naciones desarrolladas, incrementar el financiamiento de los programas de desarrollo productivo y de generación de empleo en zonas urbanas y rurales del continente.

* Exsecretario de Relaciones Internacionales del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional FMLN.

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